Social Media Vs Realidad

Social Media Vs Realidad
Cuando la realidad no es como la publican y el resultado en tu vida es ansiedad.

Empezaremos este artículo con la conclusión: Los mercadológos y publicistas, deben aceptar su corresponsabilidad en la dinámica social de las nuevas generaciones. Debemos aceptar que gracias a los canales de comunicación digital, cada mensaje publicado tiene la intención de vender un sueño, como alcanzarlo y como postear un estilo de vida envidiable.

Ahora volvamos al inicio: la esencia del mercadeo. Según Alex Serrano, Mercadeo es el proceso estratégico donde la propuesta de valor se encuentra en la diferenciación, que es percibida como un beneficio único por el cliente.

Acá tenemos dos variables importantes en nuestro análisis de la realidad que se publica en social media. Primero, en Mercadeo se habla de la diferenciación, esto nos ha llevado a contar diversas historias para un mismo producto; cada empresa, debe mostrarle a sus clientes que su producto es único, es original, ofrece un valor agregado único que lo hace diferente y por tanto, necesario para el estilo de vida que soñamos… si, el estilo de vida que soñamos.

Y el segundo factor, es la percepción. Cada persona es única y por tanto, percibe ese valor agregado, ese elemento diferenciador de forma única, lo que lo lleva a construir su vida, en torno al estilo de vida que sueña. No estoy repitiendo la frase, es porque debo enfatizar que el mercadeo lo que pretende es hacer realidad todos los sueños que tienes, a través de la venta de productos y servicios, que de una u otra forma, van a suplir tus necesidades. 

Pero la vida no es perfecta, somos seres humanos y como tal, somos seres imperfectamente perfectos. ¿Suena raro? Pero es la maravilla del ser humano y es la realidad, que el mercadeo ha tratado de negar. Y es en esta negación, donde llegan los mensajes alusivos a lograr los sueños, a alcanzar la felicidad, todo por la compra de un producto o servicio, que nos llevará al lugar donde siempre hemos querido estar. 

Aquí llega la ansiedad, con el exceso de información o como lo diría Alfons Cornella “infoxicación”. Estamos condicionados a miles de mensajes publicitarios y gracias a estrategias como el marketing de contenidos, esa publicidad ha cambiado de formato y ahora se ve como un artículo de un blog educativo, un post de superación personal o una transmisión en directo de un influenciador que ya cambió su vida y te enseña a cómo lograr el cambio que “necesita” tu vida. Lo que establece una línea muy delgada entre la publicidad y una conversación entre amigos, pues hoy y gracias al mercadeo digital, las marcas tienen esencia y esta conversa con cada uno de sus consumidores.

Según estudios, las personas revisan su celular en un promedio de 150 veces al día y la mayoría de esas actualizaciones, son publicaciones en los diferentes perfiles sociales digitales. Hoy en día, es difícil encontrar a una persona que no use Google, Youtube, Facebook o Instagram, como mínimo. Hoy hasta los menores de edad, cuentan cada detalle de su vida en social media. 

Así que volvamos al inicio, que era la conclusión del artículo. Somos responsables de lo que publicamos, de las estrategias que diseñamos y de las publicaciones que hacemos, ofreciendo un estilo de vida único que hará realidad todos los sueños de nuestro público. Y justo, antes de escribir este artículo, me encuentro con este post que presenta un posible ajuste en las dinámicas de Facebook e Instagram, que busca controlar el tiempo que las personas pasan en cada plataforma; esto porque han podido identificar los problemas de ansiedad que se generan en los consumidores entre más horas invierten en la red.

LLo positivo de abrir los ojos y entender que en social media, la realidad no es como la pintan, es que podemos volver a lo básico, a conversaciones más reales y más humanas. Un claro ejemplo es la campaña que se lidera en Instagram “el maquillaje: Instagram vs. La vida real”. Los invito a conocerla y a sumarse, para demostrarles a los consumidores digitales, especialmente a los más jóvenes e influenciables, que somos perfectamente imperfectos y que ahí radica nuestra belleza.

 

Maria Teresa Betancur Echavarría
Gerente General
Somos Otro Cuento
Correo electrónico: somosotrocuento@gmail.com